¿Por qué visitar Colombia?

Cuando los mexicanos pensamos en viajar al extranjero, por lo general miramos hacia el norte, a las vecinas ciudades de Estados Unidos o Canadá. O bien, nos entran deseos de sobrevolar el Atlántico y sumergirnos en la cultura y la historia de Europa, o el misticismo de Oriente.

Desafortunadamente, son pocos los viajeros que voltean a Sudamérica, una región con la que compartimos mucho más de lo que imaginamos. Además de tener una lengua común en la mayoría de los países de centro y Sudamérica, el clima, la orografía, la comida y el ambiente guardan ciertas semejanzas, lo que permite a visitantes de países como México adaptarse fácilmente. Por otra parte, los rasgos peculiares y únicos de cada país hacen que el viaje sea una extraordinaria experiencia.

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En esta ocasión, queridos lectores, les presentaremos algunas razones para que se animen a visitar Colombia. El que antes fuera un país inestable, al que únicamente los más osados se atrevían a visitar, es un lugar seguro, que conserva la cordialidad natural de su gente, pero donde ahora se respira un ambiente de paz.

  1. Sí, es un destino seguro

En las décadas de 1980 y 1990, Colombia vivió algunos de los momentos más difíciles de su historia. Violencia, narcotráfico, guerrilla y actos delictivos eran los acontecimientos del día a día para la población y los temas centrales de las noticias que trascendían fronteras. Gracias a los acuerdos de paz y a la reconstrucción del tejido social con base en la educación, el temor y la inseguridad de otros tiempos se han ido superando. Actualmente, tanto la población como los visitantes extranjeros pueden disfrutar del arte, la cultura y la belleza natural de un país que ha logrado una recuperación que parecía imposible.

  1. Tiene de todo

Medellín es una ciudad que vive el auge de la ciencia y la cultura; edificios y terrenos abandonados se transformaron en museos, bibliotecas, centros culturales y parques, en los que nunca faltan exhibiciones, espectáculos y actividades para entretenerse. En Bogotá se puede disfrutar de un exquisito café y el mejor pan dulce, para cargar energías antes de ir de excursión al cerro de Monserrate. Pijao, pueblo andino, es el lugar ideal para olvidarse del reloj y vivir al ritmo que marca la naturaleza. Y para quienes no se sienten de vacaciones si no pisan la playa, lugares como San Andrés, en la zona caribeña, ofrecen la perfecta combinación de sol, mar y arena. Esto por mencionar sólo algunos de los más destacados atractivos.

  1. No es muy caro

Si han viajado a la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, no sentirán una gran diferencia en cuanto a los precios del hospedaje, la comida o el transporte, al llegar a Bogotá, Cartagena o Medellín. Otras ciudades pueden ser incluso más baratas. Puede haber algunas variaciones, dependiendo de la cotización de las respectivas monedas frente al dólar. Pero, en general, un viajero de México no gastará mucho más en ir a Colombia que en visitar una ciudad de su propio país.

  1. Hay vuelos económicos entre ciudades mexicanas y colombianas

Mientras que aerolíneas como VivaAerobus tienen a ciertas ciudades estadounidenses entre sus destinos internacionales, otras, como Interjet, ya cubren algunas rutas entre México y Colombia. Esto significa una gran oportunidad de ahorro para trasladarse al país sudamericano.

¿Necesitan más razones para animarse a descubrir este paraíso? Consulten el portal oficial de turismo de Colombia y déjense inspirar.

¿Turista o viajero?

Aunque no lo crean, se trata de un tema muy debatido en las comunidades de viajeros, en torno al cual existen diversas posturas.

Hay quienes dicen que no deberían buscarse las diferencias, pues aun quien conoce las ciudades a bordo del Turibus y sólo visita los atractivos que se destacan en las guías se encuentra en un viaje. Y hasta el explorador más audaz tiene que recurrir a un punto de orientación turística o a los servicios de un guía local de vez en cuando.

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Por otra parte, algunos sostienen que quien sólo se preocupa por tomarse selfies junto a los monumentos del centro histórico y seguir al guía del paraguas rojo que guía a las multitudes en torno a los edificios más visitados de Gaudí en Barcelona, no es digno de llamarse viajero, pues no sabe de los riesgos y emociones que trae el explorar a solas el camino.

Están, además, los defensores de que cualquier turista puede convertirse en un seguidor de aventuras, si un buen día se sale de la ruta marcada y se atreve a probar algo que nunca antes había hecho en un viaje.

En Grupo Mundo creemos que, ya sea que te gusten las visitas guiadas, los viajes todo incluido o el auto stop, lo importante es que te decidas a salir de casa y descubrir todo lo que el ancho mundo tiene para ofrecer.

¿Tú que crees?